-Nunca en los Estados Unidos -pero en el resto del mundo, seguro. Por ejemplo, nunca olvidaré una semana, debe haber sido allá por 1979, cuando me mandaron dos diarios: uno de Argentina y otro de la Unión Soviética. Argentina estaba por entonces bajo el mando de unos generales neonazis, y me enviaron La Prensa de Buenos Aires, un importante diario argentino. Uno de los artículos decía: "No pueden leer el trabajo como lingüista de este tipo porque es marxista y subversivo". La misma semana recibí un artículo de Izvestia, de la Unión Soviética, que decía: "No pueden leer el trabajo como lingüista de este tipo porque es idealista y contrarrevolucionario". Pensé que estaba bastante bien.
Traducción propia